1+1 son 7 

¡Buenas noches!

Muchos nos habéis preguntado qué tal nos va con la llegada de Sofía (nuestro segundo hijo)

Los primeros días de vida de un bebé siempre son maravillosos porque están llenos de muchas emociones. Pero también son días realmente duros hasta que todos se adaptan a la nueva situación.

manos-sofia

Para nosotros la llegada de Sofia ha sido bastante calmada y muy diferente a nuestra primera vez con Jorge. Si es cierto que nos ha revolucionado muchísimo y que ahora no paramos en nuestro día a día, pero la verdad es que lo llevamos bastante bastante bien. También influye bastante la época del año en que nace el bebé. Con Jorge lo pasamos peor porque hacía mucho calor y eso también nos hacía tener muchas más tomas de lactancia que ahora.

Jorge aguantaba unas 2 horas máximo entre cada toma. En cambio con Sofia la situación es muy diferente ya que desde el primer momento aguanta entre 3 y 4 horas entre tomas. Es por eso que las noches son mucho más fáciles porque con Jorge podíamos despertarnos hasta 4 veces y con Sofia rara vez son más de dos. Lo cual el descanso nocturno a pesar de que sigue siendo difícil adaptarse otra vez a más despertares, es mucho más sencillo.

El secreto para que todo funcione y vaya  bien está fundamentalmente en la organización y en la disciplina con los horarios.

Pasadas las seis y media de la tarde, momento en el cual la gran mayoría de los niños empiezan a estar más tontorrones porque están cansados (y más en época de otoño-invierno) es imprescindible empezar a relajarse y a prepararse para la situación que se nos viene encima. Baño, cena y a dormir… 

Estas tres situaciones son muy fáciles de afrontar cuando hay un solo bebé. Pero nada tiene que ver cuando llega un segundo hijo. Siempre hay alguna de estas situaciones que ocurre al mismo tiempo que la toma del recién nacido así que más vale ser dos en casa o sino tener algún brazo extra o mucha agilidad 😉.

Algún día me he visto sentada en el baño vigilando a Jorge con Sofia dando el pecho y a la vez casi yendo y viniendo a la cocina para ir preparando el biberón de Jorge. Aunque tenemos muchiiiisima suerte esto solo ha ocurrido una o dos ocasiones pero es algo que depende del trabajo del padre y por lo tanto hay que estar preparado porque alguna vez llegará el día en que nos veamos ante esta situación “siendo uno ante el peligro”.

jorge-en-el-banoNosotros antes de encontrarnos con la realidad, nos propusimos que todos los días como muy tarde a las 7 y media teníamos que estar en casa para empezar con las rutinas antes de irnos a dormir. Hasta ahora lo hemos cumplido y en cuanto a organización nos va fenomenal, pero en cuanto a planes con amigos o familiares es algo complicado. Cuando tienes uno eres más propenso a hacer planes sin tanto orden y restricción. Pero con la llegada de un segundo ya no está permitido por decirlo de alguna manera. Así que llegas a un punto donde eres lo que yo llamo “un poco asocial (que no se integra en la sociedad).

Al principio por ejemplo cuando hemos querido hacer algún plan con hora prefijada en el que se incluye la salida de casa de los dos niños, nos hemos empezado a preparar unas 3 horas antes hasta llegar al lugar deseado de manera puntual. Y he de decir que en el 90% de los casos o incluso más hemos llegado siempre puntual. Esto teniendo en cuenta un trayecto corto de unos 20-30 minutos máximo, para que hagáis los cálculos.;) Viajar con dos bebés.JPG

Os parecerá una locura, pero hay que pensar que los recién nacidos tienen las tomas cada 3-4 horas máximo con algo de suerte. Y digo esto porque hay muchas tomas entre las que pasan hora y media…lo cual te da mucho menos margen para una buena organización.

Así que, teniendo en cuenta este dato, y que lo mejor es salir disparada cuando se acaba una toma pues os podéis hacer una idea de lo que supone salir de casa. Además que esto de salir corriendo no siempre ocurre porque cuando te dispones a salir muchas veces llega Murphy a casa y entonces se empieza a desestabilizar un poco la situación. Es por eso que tres horas creédme no es tanto si queréis llegar puntual a cualquier sitio. 😉 Ahora hemos conseguido incluso reducir el tiempo necesario para salir de casa, y espero que vaya bajando según vaya creciendo la más peque de la casa.

Tampoco me mal interpretéis, no siempre necesitamos tanto tiempo; esto es por ejemplo en la situación de un sábado desde que nos levantamos hasta que podríamos salir de casa con todo lo necesario sin olvidarse nada y dispuestos a pasar un día en familia en casa de abuelos, tíos o amigos.

Por ejemplo ante esa situación, según nos despertamos a las 7-8 de la mañana (porque sí amigos en nuestra casa el horario prácticamente es el mismo de lunes a domingo)  nos ponemos a funcionar con el chip puesto para salir de casa pronto e ir de visita a pasar el día.

De todas formas he de decir que la situación más complicada y rocambolesca es salir nosotros dos solos una noche. Ya os comentaré y os detallaré cómo funcionamos ante esa situación para que os hagáis una idea también del esfuerzo y la implicación de otras personas que supone. Por esto principalmente es por lo que te vuelves un poco asocial también. Al final los planes con grupos de amigos suelen ser en su mayoría nocturnos para salir a cenar o reunirse en alguna casa y esto muchas veces

Pero sí amigos, muchos sois los que nos preguntáis lo de “¿1 + 1 son 3 no? y yo les respondo siempre lo mismo: ¿Quién te ha dicho eso? el que te lo ha dicho se ha quedado bastante corto… 1 + 1 son 7 jejeje

Yo creo que el gran cambio en los hijos siempre es de 1 a 2. Los sucesivos creo que son cada vez más fáciles porque al final se van criando ellos solos como quien dice y van sobreviviendo (igual en unos años os lo puedo contar si tengo un tercero :p). Pero sí; creo que la gran diferencia viene de 1 a 2.

Con un hijo se tiene todo bajo control y con dos la cosa cambia porque para llegar al control, hay que ser muy organizado y estar preparado para ser “un poco asocial“.

De todas formas todas las malas noches o las miles de preocupaciones que pasas a tener en el día se borran cuando uno les ves felices. Dicen que los niños son el reflejo de lo que hay en su casa, así que no podemos sentirnos más orgullosos de verlos así. Para nosotros es nuestro mayor reto. Que sean felices.

collage

Gracias por leerme 😉

 

 

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